''Adentro'' de Miguel de Unamuno: un recorrido filosófico por nuestro interior
Con un estilo inconfundible, Unamuno nos remite a un profundo estado de
reflexión a través de este ensayo. Desde que leemos el epígrafe, que es In interiore hominis habitat veritas (la
verdad habita en el hombre interior), ya podemos prever ese corte
existencialista que manejará el autor, profundizando así en aspectos sobre la
verdad del ser y el sentido de la vida.
Lo definiría como un ensayo que vigoriza el valor de vivir una vida
auténtica. El escritor por medio de este texto me
dijo: ‘’Vive, pero vive desde adentro’’. ¿A qué me refiero con esto? Es
tan triste como, usualmente, habitamos en nuestra piel, pero no convivimos con
nosotros, evitamos nuestra propia presencia, nuestro propio silencio. Tal vez
porque nos da miedo encarar nuestra verdad o simplemente evadimos ese
torbellino interior que no podemos entender. Pasamos nuestros días en un estado
automático, que nos alivia momentáneamente, pero que nos aleja de nosotros.
Unamuno nos mueve, de manera sublime, a navegar por lo más profundo
de nuestro ser y conectar con quienes realmente somos, con la fibra más
sensible de nuestra alma. Nos llama a evaluar nuestra vida, nuestra
existencia, pero todo desde lo más profundo de nuestro entendimiento. Nos insta
a ser conscientes de que nuestro valor no depende del reconocimiento de los
demás y a interiorizar que somos seres únicos, por lo que las comparaciones son
superfluas.
Asimismo, nos invita a despertar de esa manera circundante y sistemática
de vivir, para que empecemos a construir nuestro propio sendero, sin
amedrentarnos ante los intereses ajenos. ¡Qué difícil es ver la grandeza que
vive en nosotros, cuando somos tan duros con nuestro ser! Por esto, en este
ensayo encontramos una voz alentadora que nos dice: ‘’tú eres suficiente,
dentro de ti habita un espléndido ecosistema de vida y verdad, búscalo’’;
‘’amate, aunque a veces no te entiendas’’; ‘’trata siempre de ser mejor que tú
mismo’’; ‘’sé luz donde quiera que te encuentres’’; ‘’no dejes de intentarlo,
tú puedes’’; ‘’siempre sé una persona genuina’’.
Para todo esto nos conduce a preguntarnos: ¿Cómo es mi universo
interior? ¿En qué radica mi ser? ¿Qué me hace auténtico? ¿Cómo quiero vivir mi
vida? ¿Estoy trazando mi propio camino o estoy siguiendo el que alguien más
quiere? ¿Cuál es ese sendero que yo quiero crear? ¿Hacia dónde me dirijo? Son preguntas introspectivas, que pueden resultar incomodas de afrontar,
pero que son tan necesarias para entablar ese diálogo interior revelador.
Nunca olvides: ‘’Tu vida es ante tu propia conciencia la revelación
continua, en el tiempo, de tu eternidad, el desarrollo de tu símbolo; vas
descubriéndote conforme obras. Avanza, pues, en las honduras de tu espíritu, y
descubrirás cada día nuevos horizontes, tierras vírgenes, ríos de inmaculada
pureza, cielos antes no vistos, estrellas nuevas y nuevas constelaciones’’.
Recuerda que estamos llamados a tener una vida con propósito, explorar,
buscar nuevos horizontes y vivir de tal manera que los arrepentimientos sean
solo cuentos de camino. Y es que ‘’morir como Ícaro vale más que vivir sin
haber intentado volar nunca, aunque fuese con alas de cera’’.
Para concluir estas líneas, te extiendo la siguiente pregunta: ¿Qué es vivir si no
se vive con autenticidad, si no se vive desde adentro?

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