Un platillo estropeado
El platillo estropeado
(Lianna Mejía Vásquez)
Eran las una de la tarde y Efraín, un muchacho joven de baja estatura, salió de su casa rumbo al colegio cuando de repente a mitad de la calle se encontró con un extraterrestre muy enfadado y a su lado un platillo volante estropeado. Efraín se quedó sorprendido al ver tan semejante personaje, lo menos que pensaba era que camino al colegio se iba a encontrar con un extraterrestre.
Entonces, se acercó al extraterrestre, pues lo menos que podía hacer era brindarle su ayuda, aunque no supiera cómo arreglar un platillo volador. Al momento de acercarse le preguntó:
- ¿Que le ha pasado a tu platillo?, iba pasando por aquí y te vi.
-Tenía que estar en marte antes del atardecer, y este platillo, bueno para nada se ha descompuesto-le respondió el extraterrestre.
- ¿Sabes que le ha pasado? - le volvió a preguntar Efraín al extraterrestre.
-Esta carcacha se ha quedado sin batería y un cable se le soltado- le dijo- ¿Sabes tú que puedo hacer para arreglar el cable?
-Mi padre es mecánico, pero nunca ha arreglado un platillo volador, muy pocas personas tienen el lujo de poder adquirir uno de esos- le dijo Efraín, riéndose de su propio chiste.
El extraterrestre se quedó pensando qué podía hacer mientras veía a Efraín, tenía que solucionar el problema antes del atardecer sino sus padres lo castigarían. Era una cena importante a la que tenía que asistir y los padres del extraterrestre contaban con su asistencia.
Habían pasado más de hora y media y Efraín seguía junto al extraterrestre buscando una solución, en ese tiempo le pregunto también cómo solucionaría el problema de la batería, y este se había enterado que el sol es como la gasolina para este platillo y por eso el extraterrestre no se preocupaba por eso, ya que esto se estaba recargando con el intenso sol que había esa tarde.
Luego de dos horas de pensar y dar ideas, Efraín le dijo: ¿Y si pegamos el cable al otro pedazo con cinta adhesiva?, he visto a mi padre hacerlo un par de veces, aunque no con platillos, pero si lo he visto.
-No perdemos nada intentándolo, pero ¿y la cinta adhesiva? - le pregunto el extraterrestre
-No sé porqué, pero siempre cargo con una cinta adhesiva, algún día iba a servir de ayuda y creo que ese día es hoy- le respondió.
El extraterrestre y Efraín se pusieron a trabajar juntos y pudieron solucionar el cable averiado, asimismo, la carga de la batería logró completarse para ese momento, así el extraterrestre pudo marcharse y llegar a tiempo, pero no se le olvido darle las gracias. Efraín se quedó mirando el platillo volador mientras se perdía en el atardecer que estaba a punto de comenzar, se preguntó si sus padres le iban a creer cuando le contara la historia. Este se giró sobre sus talones y empezó a caminar en dirección a su casa, cuando de repente la alarma sonó, levantado a Efraín.
Se levantó desconcertado por tan realista sueño que tuvo, giró la mirada al despertador y vio la hora, iban a ser las una y tenía que ir al colegio. Se apresuró a cambiarse pues no quería llegar tarde, pero antes de salir su vista se posó en la cinta adhesiva que había en su mesita de noche, y este al recordar su sueño la tomo, pues nadie sabe si Efraín se iba a encontrar con un extraterrestre muy enfadado y a su lado un platillo volante estropeado.

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